Historia
La historia de los Samurais y el Bushido
Samurai:
Una figura que películas americanas de dudosa calidad trataron de mostrar a los occidentales como una especie de superhéroe, un cowboy de kimono y el pelo con cola de caballo, muchas veces confundido con los ninjas.
¿Pero en verdad, quién era él?
En líneas generales, el Samurai fue el guerrero de la época feudal en Japón, dominó el país por casi 8 siglos (siglo VIII al XIX), ocupando el más alto status social mientras existió la dictadura militar nipona denominada Shogunato o Bakufu. Su influencia es sentida hasta los días actuales en la forma de vivir y de pensar del pueblo japonés.
Pero lo que realmente convirtió ese guerrero en un ser único entre las figuras militares de la historia fue su famoso Código de Honor (Bushido, el Camino del Guerrero), donde el Samurai se proponía a servir a su señor con el máximo de esfuerzo, lealtad, coraje y, si era necesario, seguirlo incluso hasta la muerte. De esos principios básicos derivaban otros diversos, como la búsqueda de la perfección en las artes militares, la preocupación por la reputación personal y principalmente la aceptación de la muerte en cualquier instante, siempre que fuera por una causa justa y honrosa.
Dentro de esa perspectiva, si en una clase guerrera cualquiera la preocupación por el entrenamiento militar era evidente, ¿cómo lo sería para el Samurai? Era por medio de la práctica de las artes marciales que el Samurai no sólo perfeccionaba su técnica, sino también fortalecía su espíritu. Más que acertar un blanco con su flecha o cortar algo con su espada, un Samurai siempre buscaba refinar su espíritu, con la autodisciplina y el autocontrol, para que de esta forma estuviera siempre preparado para las situaciones más adversas.
Y fue ese otro lado de las artes marciales la que las salvó de la extinción cuando llegó el final de los Samurais como clase, en 1868, por ocasión de la Restauración Meiji. Dichas artes fueron entendidas por todos como útiles no sólo al servicio de la guerra, sino también para cualquiera que tenga que superar obstáculos en su vida cotidiana, donde se necesite tranquilidad, control, disciplina y confianza.
Actualmente la mayoría de estas artes recibe en su nombre la terminación "Do", que significa "Camino". Explicado de manera bastante simple, un camino no es un fin en sí mismo. Nadie anda por un camino simplemente por andar en un camino. Él es el que lleva hacia un determinado punto, un lugar donde se quiere llegar. Igualmente, nadie practica, por ejemplo, el Kendo (Camino de la Espada) para salir cortando gente con perfección, sino que lo hace para obtener ciertos beneficios que ese arte marcial puede proporcionarle física y psicológicamente.
Fue para preservar y aplicar de manera más dinámica y completa, a través de una metodología totalmente innovadora y de fácil comprensión al occidental, que el Sensei Jorge Kishikawa creó el Método Kir, profundamente basado en el antiguo Bushido. En él, está contenida la esencia del espíritu Samurai y todos los aspectos que hicieron de éste último un valiente digno de leyenda y carente de temor. Además de eso, puede aplicarlo actualmente todo aquel que busca también la victoria y el éxito en su vida cotidiana.
Bushido
(Bushi = guerrero, Do = camino).
Películas como "El último Samurai" han despertado recientemente el interés de los medios y del público en general acerca del tema del Bushido, esto es, el código de honor y ética Samurai. No es de extrañar que algo así ocurra en nuestra sociedad occidental, tan necesitada de valores éticos y tradicionales. La sociedad japonesa, en cambio, siente fuertemente la influencia del Bushido, aún en el presente, y esta visión de mundo ha sido un factor importante en el posicionamiento de Japón como potencia mundial.
El Bushido no es novedad para los alumnos del Instituto Niten, muy por el contrario, es una parte importante del entrenamiento. Es transmitido a través del Método KIR y fijado por el entrenamiento constante. El respeto por el Sensei, por los Sempais (colegas más antiguos en el arte), por el material y las enseñanzas recibidas son herencias directas del código de honor Samurai.
La Historia del Bushido
El Bushido surgió y fue consolidado juntamente con la historia de los Samurais, durante los períodos Heian a Tokugawa.
Las virtudes del Bushido son:
- Justicia (GI)
- Coraje (YUU)
- Benevolencia (JIN)
- Cortesía (REI)
- Sinceridad (MAKOTO)
- Honor (MEIYO)
- Lealtad (CHUUGI)
Las mismas tuvieron sus orígenes en tres corrientes principales del pensamiento filosófico y religioso: el Budismo, el Shintoismo y el Confucionismo.
Del Budismo, el Bushido ha heredado el desapego por la vida y el coraje al encarar la muerte.
La relación con la sociedad y la importancia del nombre de familia viene del Confucionismo. Del Shintoismo, el Bushido obtuvo la lealtad, tan importante para el Samurai.
Para el Samurai, era preferible la muerte antes que la deshonra. El deshonor es algo que permanecía, maculando a toda la familia: esta era una vergüenza a que ningún Samurai podía soportar.
Una de las obras más importantes acerca del Bushido es el Hagakure, u "Hojas Ocultas", escrito por Yamamoto Tsunemori, un Samurai de la provincia de Saga, en el siglo 17. La resuelta aceptación de la muerte es clara en el pasaje que reza: "El Bushido implica el escoger siempre la muerte cuando haya la posibilidad de escoger entre vivir y morir".
El gran Samurai Miyamoto Musashi, inspirador del Instituto Niten y fundador del estilo practicado en esta institución, escribió en su obra, el Go Rin No Sho: "El Camino del Guerrero es la resuelta aceptación de la muerte".
Desde 1993, el Bushido se aplica y enseña en el Instituto Niten, y se lo hace con un éxito sorprendente en la recuperación del potencial humano mediante la práctica de los estilos tradicionales de la espada Samurai.
Porque más importante que estudiar, leer o ver películas acerca el Bushido es vivenciarlo en lo cotidiano. Sólo así será posible entender la esencia del Camino del Guerrero. |